Esto no se acaba… ¡modo agosto en casas!

Lo compartido a lo largo del curso no se queda atrás, sino que sigue creciendo con sencillez, ahora en cada hogar, en cada conversación y en cada gesto. Y al mirar todo lo vivido, sentimos que Dios ha estado presente, acompañando y haciendo mucho más de lo que alcanzamos a ver.

Verano en misión en marcha: sembrando incluso en chanclas

Cerramos una temporada llena de crecimiento y gratitud, dando gracias por cada niño, familia y voluntario. Este verano seguiremos sembrando a través de los frutos del Espíritu, adaptándonos a cada momento y aprovechando también el valor único del tiempo en familia.

Junio: Última parada… ¡pero no el final!

Cerramos el curso con gratitud por todo lo vivido, celebrando el crecimiento de nuestros niños y el trabajo en equipo. Ahora es tiempo de descansar, recordar lo sembrado y seguir caminando con Dios cada día.

Preparados, listos… splasshhh!

Verano y seguimos creciendo juntos, sembrando en nuestros niños y niñas el deseo de conocer a Jesús, servir con lo que Dios les ha dado y vivir como verdaderos discípulos.